jueves, 29 de junio de 2017

Los Pueblos Originarios Argentinos

Los pueblos indígenas en nuestros días


Actualmente los pueblos originarios que habitan nuestro territorio, se encuentran prisioneros de las políticas de estado, en pequeño modo de destrucción de sus propios intereses.

Los pueblos originarios fueron incorporados en masa al Estado Argentino como pueblos sometidos y ocupantes precarios en sus propios territorios. Fueron obligados a adoptar una religión y un estilo de vida que no les era propio. Fueron convertidos en productores de subsistencia y/o proletarios rurales. Por efecto de procesos regionales de migraciones forzosas un importante porcentaje de sus miembros vive en áreas urbanas y suburbanas donde es usual que deban ocultar su identidad para evitar el maltrato y la discriminación.

En Argentina es a partir de 1990, cuando el indigenismo comenzó a tener impulso. La reforma de la Constitución del año 1994; la suscripción y ratificación del Convenio 169; y el depósito de los instrumentos de su ratificación en Naciones Unidas así lo demuestran.

Se cree que un porcentaje bastante elevado vive en asentamientos rurales y en forma comunitaria representando aproximadamente entre un 3% y un 5% de la población total del país. Algunas provincias cuentan con un 17 a 25% de indígenas en su población. Existen más de 800 comunidades en todo el país mientras que, por efectos de la migración urbana, en algunas capitales de provincias habría una altísima concentración de familias y personas indígenas.
Según esta información su composición y distribución sería aproximadamente la siguiente: región Noreste (provincias de Chaco, Formosa, Misiones y Santa Fe): Pueblos Mbya-Guarany, Mocoví, Pilagá, Toba, Vilela y Wichí. Región Noroeste (provincias de Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán): Pueblos Atacama, Avá-Guarany, Chané, Chorote, Chulupí, Diaguita- Calchaquí, Kolla, Omaguaca, Tapiete, Toba, Tupí-Guarany y Wichí.Región Sur (provincias de Chubut, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego): Pueblos Mapuche, Ona, Tehuelche y Yamana.Región Central (provincias de Buenos Aires, La Pampa y Mendoza): Pueblos Atacama, Avá Guarany, Diaguita-Calchaquí, Huarpe, Kolla, Mapuche, Rankulche, Toba y Tupí Guarany.

Uno de los exponentes de la cultura indígena hoy es el cacique Qom Félix Díaz quien vive en la comunidad "La Primavera" Potae Napoqna Navogoh, una de las cerca de cien comunidades qom que pueblan el amplio territorio de la provincia de Formosa, en el norte de la Argentina. Recurrentemente es citado como el "líder qom", a pesar de que sólo representa a un sector de su comunidad; ya que el otro sector sigue el liderazgo del cacique natural, llamado Cristino Sanabria -Díaz fue votado por su comunidad-. Antes, Díaz fue pastor mormón en una iglesia local, coordinador del Club del Trueque de su zona durante la crisis, empleado público y funcionario del INADI. El diario español El País lo distinguió entre los 100 iberoamericanos más destacados de 2011.Desde julio de 2016 preside el Consejo Consultivo y Participativo de Pueblos Indígenas.

Díaz junto a otros qom cortaron la ruta Nacional 86 en modo de protesta por la edificación del Instituto Universitario. Afirmaban que pese a que la Constitución Argentina establece el derecho de los pueblos indígenas a sus tierras ancestrales, como también está presente en el Derecho Internacional de los derechos humanos, en donde se reconoce la relación que mantienen este tipo de comunidades con su territorio. Ante el reclamo y sin saber a ciencia cierta la verdad de la situación, las obras fueron interrumpidas esperando una decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El 23 de noviembre de 2010 mientras Díaz junto a los qom estaban manifestándose por las tierras, una familia de apellido Celía reclamó también la titularidad de las tierras. Hubo incidentes, disparos y denuncias de agresión tanto a los qom como a los policías. Como consecuencia de estos hechos, Díaz junto a veintitrés miembros de la comunidad qom tuvieron que enfrentarse a procesos penales, mientras que en la jurisdicción provincial son acusados por delitos de ocupación y usurpación de terrenos.


Aunque no se los ha aceptado por completo, los aborígenes han podido, de a poco, penetrar en la sociedad Argentina, ya que lograron que un presidente escuche sus reclamos y con algo de suerte serán cumplidos.

jueves, 22 de junio de 2017

Primeras Civilizaciones Argentinas

¿Por qué no existieron grandes civilizaciones Indígenas en la Pampa y en la Patagonia?

En la Pampa y Patagonia Argentina existieron muchas sociedades contemporáneas a los grandes imperios azteca e inca pero nunca llegaron a ser como ellos y por eso no se habían encontrado rastros de ellos en la provincia de Buenos Aires, hasta ahora.

En la región pampeana (sur de las provincias de Santa Fe, Córdoba y San Luis y Buenos Aires y La Pampa) habitaban pueblos indígenas llamados pampas. A pesar de que los suelos de La Pampa son considerados unos de los más fértiles del mundo, los pampas no lograron desarrollar gran agricultura en ella. Era un pueblo nómade o seminómade, organizado en grupos pequeños guiados por un cacique.


Los pampas construían toldos, una vivienda fácil de montar y desmontar. Se dedicaban a la caza ciervos, ñandúes y guanacos, y a la recolección de raíces y frutos. Gracias a su contacto con los araucanos o mapuches, comenzaron a tejer lana de oveja, a trabajar la plata y a realizar una pequeña agricultura: el cultivo de maíz.

En el sur, en la Patagonia (provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz) vivieron los tehuelches. Esta comunidad también se desplazaba en pequeños grupos, que generalmente era una gran familia,  siguiendo a sus presas y a los recursos naturales.

El cacique era el jefe de estos grupos y organizaba la cacería y las marchas. La relación entre estos grupos tehuelches era constante, ya sea por el comercio o la guerra.

Recientemente, unos paleontólogos e investigadores de la Universidad de Buenos Aires, junto con colaboradores de Países Bajos, descubrieron lo que podría haber sido un asentamiento indígena en la actual zona de la Capital Federal. Esto demostraría que “La Primera Buenos Aires”, la fundada por Pedro de Mendoza, no fue realmente la primera, aunque sí la primera con ese nombre. También demostraría que los indígenas lograron ver la fertilidad de la zona y los bienes naturales que ofrecía. La investigación continuará durante todo el 2017 y se esperan más resultados.

En conclusión, los pampas y tehuelches no lograron ser grandes civilizaciones porque no supieron asentarse, practicar correctamente la agricultura y organizarse socialmente.  

     

martes, 20 de junio de 2017

Diaguitas, pobladores del Norte Argentino,

LOS DIAGUITAS


Los diaguitas o calchaquíes, fueron un pueblo que habitó las actuales provincias de Salta, Catamarca, la Rioja, el oeste de Tucumán y norte de San Juan.

Compartían su idioma con otros pueblos, su lengua era denominada cacánHabiendo habitado zonas áridas, debieron desarrollar técnicas avanzadas en la agricultura. Utilizaron las terrazas de cultivo, que eran escalones de piedra y tierra, que les sirvieron para cultivar en las laderas de las montañas. También construyeron acequias para regar los cultivos. Cultivaban maíz, porotos, calabazas y papas. También usaban algarrobo, del cual extraían madera y leña, de sus frutos harina. La cría de llamas era una fuente de carne, lana y abono. Además de la carne de llama, ellos consumían carne de venado y guanaco, de los cuales también aprovechaban los huesos y el cuero.


Se organizaban en distintos grupos, cada una de ellos era una familia ampliada. Varias generaciones, vivían bajo el mismo techo. El conjunto de las viviendas de las distintas familias, conformaban una aldea. Cada familia era gobernada por un cacique, descendiente del cacique anterior, que debía ser un hábil guerrero y buen negociador. No había un cacique que gobernara a todos los diaguitas.

Este pueble fue integrado al imperio Inca, esto hizo que el poder de los caciques aumentara, ya que eran los encargados de controlar el tributo entregado a los Incas.

Los diaguitas desarrollaron la alfarería y la metalurgia. Realizaron construcciones en piedra como las fortalezas o pucarás. Adoraban al Sol, al trueno y al relámpago; también rendían culto a los muertos y realizaban rituales propiciatorios para los cultivos.


En conclusión, los diaguitas fueron un pueblo avanzado en cuanto a su organización y a sus técnicas en la agricultura.