martes, 5 de septiembre de 2017

Las Autoridades del Imperio Español

AUTORIDADES DEL IMPERIO ESPAÑOL

Al principio de la Conquista cada adelantado, tenía derecho a disponer del territorio conquistado, ejerciendo funciones de gobierno. Reacción de la corona.

En los primeros tiempos de la conquista, cada adelantado (título otorgado por los reyes a los conquistadores) tenía derecho a disponer ampliamente del territorio conquistado. Podía ejercer su gobierno, mediante funciones políticas, administrativas y militares.  Ejercían autoridad sobre tierras e indios, acuñaban moneda y fundaban poblaciones.

Al ver que los adelantados abusaban del poder, la corona eliminó el cargo y creó diferentes instituciones.

Durante el siglo XVI, la corona española, alarmada por la gran cantidad de abusos, crea una serie de Instituciones, algunas con asiento en América y otras en España. Ninguna de estas organizaciones, tenía poder absoluto, ya que se controlaban y superponían en el ejercicio de sus funciones.

Cuando un funcionario americano, de alto rango, terminaba su mandato, era sometido a un juicio de residencia, en donde se juzgaba el desempeño de sus funciones. Depende de cómo saliera el juicio podía ser: multado, inhabilitado y hasta encarcelado. Si la Corona sospechaba que había corrupción o exceso de poder, podía enviar al Visitador, que eran inspecciones a los funcionarios americanos.

En España, residían algunas autoridades, todas muy importantes y también la más importante de todas, el Rey, quien tenía poder absoluto. En España también residía el Consejo de Indias, que tenía funciones: legislativas, judiciales, administrativas y religiosas. Elegían a quienes ocuparían cargos religiosos importantes en América. También existía la Casa de Contratación, quien controlaba la actividad comercial y el tránsito de personas entre España y América. Registraba todo lo que se intercambiaba entre España y América. También intervenía en los juicios comerciales.

América tenía también autoridades que dependían del Rey. Entre ellas estaba las Audiencias: eran los máximos tribunales en América, cumplían funciones judiciales y controlaban a los virreyes y gobernadores. Otra autoridad eran los Virreyes, eran los representantes directos del Rey y cumplían funciones: ejecutivas, legislativas y militares. También estaban los Gobernadores, que dirigían las provincias y los Capitanes Generales, que dirigían las áreas fronterizas, que precisaban control militar.

Por último existían los Cabildos, quienes gobernaban las ciudades  y las áreas cercanas y ejercían funciones: administrativas, judiciales, comerciales, de defensa y policiales.

En conclusión, España tenía un control muy organizado y poder repartido sobre sus colonias en América.